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PONGO A MI HIJO EN LAS MANOS DE DIOS



señor vengo a ti en el nombre de Jesús y te entrego a mi [hijo]. estoy convencido de
que tu eres el único que sabes lo es mejor para el.

 Tú eres único que necesita. Te lo entrego
para que lo cuides y protejas, y me comprometo a orar por todo lo que concerniente a el que
puedo pensar o  que tú has puesto en mi corazón.

Enséñame cómo orar y guíame en lo que oro. ayúdame a no imponer mi voluntad cuando oro por el sino más bien permite arar que tu voluntad se haga en su vida.

Gracias que puedo asociarme contigo en su crianza y que no tengo
que hacerlo sola



Si ustedes, aun siendo malos, saben dar
cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su
padre que está en el cielo dará cosas
buenas a los que le pidan!

mateo 7:11

Oración de la noche

Oración de la noche


Padre mío, ahora que las voces se silenciaron
y los clamores se apagaron, aquí al pie de la cama
mi alma se eleva hasta Tí, para decirte:
Creo en Tí, espero en Tí, te amo con todas
mis fuerzas, Gloria a Tí Señor.

deposito en tus manos, la fatiga y la lucha,
las alegrías y desencantos de este día
que quedó atrás.

Si los nervios me traicionaron, si los impulsos
egoístas me dominaron, si di entrada al rencor
o a la tristeza, ¡Perdón, Señor!. Ten piedad de mí.

Si he sido infiel, si pronuncié palabras vanas,
si me dejé llevar por la impaciencia.
Si fui espina para alguien ¡Perdón, Señor!.
No quiero esta noche entregarme al sueño, sin sentir
sobre mi alma la seguridad de tu misericordia,
tu dulce misericordia, enteramente gratuita, Señor.

Te doy gracias, Padre mío, porque has sido la sombra
fresca que me ha cobijado durante todo este día.
Te doy gracias porque, invisible, cariñoso, envolvente,
me has cuidado a lo largo de estas horas.

Señor, a mi alrededor ya todo es silencio y calma.
Envía el ángel de la paz a esta casa. Relaja mis nervios
sosiega mi espíritu, suelta mis tensiones,
inunda mi ser de silencio y serenidad.

Vela sobre mí, Padre querido, mientras me entrego
confiado al sueño, como un niño que duerme
feliz entre tus brazos.

En tu nombre Señor, descansaré tranquilo.
Amén.

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